29/4/09

Sesión doble - Una conejita en el campus y Doom

No sé qué me ha pasado esta semana para haber visto dos películas tan malas. Pero como es mi deber mostrar mi opinión sobre este tipo (y otros) de películas, pues he decidido hablar de ambas en una sola entrada, porque creo que tampoco me darán para mucho más.


Shelley (Anna Faris) es una conejita Playboy más o menos conocida y que adora vivir en la mansión con las demás conejitas y Hugh Hefner (aquí haciendo de sí mismo). Pero el día de su 27 cumpleaós recibe una carta del propio Hefner despidiéndola por ser demasiado vieja para ser una conejita. Entonces Shelley se marcha y llega a un campus universitario donde está la fraternidad Zeta, formada por chicas freaks (que en realidad las actrices están más o menos buenas) que están siendo puteadas por la fraternidad de al lado para que las echen, ya que necesitan ser 30 miembros para conservar la casa. Entonces Shelley decide unirse a ellas para conseguir ayudarlas, y de paso, no quedarse tirada.

Ya solo por el planteamiento de esta película se huele a leguas que va a ser una cagada como un piano, aparte de increíblemente predecible. Está plagada de chistes sin gracia (salvo alguna excepción) o de alguno de esos con el que en lugar de reirte, pones una mueca de desaprovación. De la dirección creo que no vale la pena hablar mucho, ya que este tipo de comedias no suelen destacar por ello. El reparto no vale demasiado la pena, Anna Faris ha hecho siempre el mismo papel de tonta desde Scary Movie, pero aquí hace de subnormal del todo. Lo poco que se salva son algunas tías buenas sueltas que hay, como Kat Dennings (Nick y Norah: Una Noche de Música y Amor) y Emma Stone (Supersalidos). A destacar Summer Willis, la hija de Bruce Willis y Demi Moore, que ha cogido los peores rasgos físicos de sus padres. Y la banda sonora también es una cagada.

Nota: 1'5


Basada en el famosísimo shooter para PC, cuenta cómo, en un futuro lejano, a un grupo de marines les encargan la misión de ir a un lejano planeta donde una empresa científica tiene una de sus sedes, y en la que al parecer la situación se les ha ido de las manos y los alienígenas nativos del planeta en cuestión les han atacado. Pero cuando los marines lleguen descubrirán que la situación no es lo que parece y bla bla bla.

También igual de predecible que la anterior, pero esta por lo menos entretiene un poco. Los marines son los típicos prototipos de tíos duros: el negro ligón (Razaaq Adoti), el pervertido (Richard Brake), el negro que habla poco (Deobia Oparei), el yogurín (Al Weaver), el católico sacado de Salvar al Soldado Ryan (Ben Daniels), el sargento con mala leche (Dwayne Johnson), y el protagonista con pasado traumático (Karl Uban). La mayoría de estos personajes, casi ninguno llega a caer bien, en todo caso el sargento, pero esto se debe al carisma de Dwayne Johnson. El protagonista podría llegar a valer la pena también si no tuviese un transfondo tan pobre. Lo único novedoso que mantiene a nivel de guión es que la chica de la película (Rosamund Pike), en este caso es la hermana del protagonista, y como comprenderéis, incesto no va a haber. De la dirección tampoco vale mucho la pena hablar, aunque no está mal dirigida, es algo muy poco destacable, en todo caso el último tramo final, donde se muestra todo en primera persona, en homenaje al videojuego. La banda sonora tampoco está mal, no desentona con la película, y los efectos especiales, aunque discretos, cumplen con su función.

Nota: 3'5

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