22/7/10

Cubo de palomitas - Toy Story 3


Han pasado los años y Andy ya tiene 17 años, dentro de poco se va a ir a la universidad y tiene que decidir qué hacer con todos sus juguetes, si donarlos, guardarlos en el desván o llevárselos con él. Por miedo a que los tiren a la basura, los juguetes escapan y consiguen colarse en la caja que los lleve a la guardería Sunnyside. Allí conocen a nuevos juguetes y deciden quedarse allí para que jueguen con ellos de nuevo, salvo Woody, quien está decidido a volver su dueño de toda la vida.

Han pasado 11 años desde Toy Story 2, una excelente secuela de la que fue la primera película de ese gran estudio que es Pixar. La gran duda que asaltaba a muchos mientras se realizaba esta película era si iba a conseguir estar a la altura de las anteriores, y os puedo asegurar que lo está, ya lo creo que lo está. Aunque la estructura de la película es la misma que la de las dos anteriores: escapar de algún lugar y/o encontrar a alguien, las situaciones consiguen ser lo suficientemente variadas para no resultar repetitivo, digno del mejor cine de aventuras. Esto se combina con personajes más que conocidos y que se mantienen donde se quedaron, sobretodo Woody y Buzz, y con la inclusión de muchísimos juguetes nuevos, todos muy distintos entre sí aunque con mayor o menor protagonismo. El villano de la función, Lotso, es un oso de peluche que huele a fresas que tras un aspecto amable al poco nos daremos cuenta de que no es lo que parece, y que además cuenta con un pasado que nos ayuda a comprender por qué es así. Otro de los nuevos personajes que da muchísimo juego en la película es Ken, aquí como subordinado de Lotso que, tras enamorarse de Barbie, decide cambiar su actitud y ayudar a nuestros protagonistas, por no hablar de su complejo de no querer admitir que es un juguete para niñas.

¿Preparada para el Tour de Ensueño de Ken?

Viendo como está el panorama, está claro que Lee Unkrich, co-director de Toy Story 2, entre otras de Pixar, hace una labor excelente, trata con cariño a personajes que ya conoce y hace que nuestras emociones se encuentren a flor de piel. Aunque este film sea en gran medida pura diversión (véase la primera escena de la película, totalmente épica), nos encontramos ante momentos realmente dramáticos, más que en las dos anteriores películas, por ejemplo en la escena del vertedero, donde llegas a estar con los pelos de punta durante toda la acción. Consigue no abusar de las referencias a las anteriores películas, aunque algunos momentos son parecidos a algo ya conocido, siguen siendo marca de la casa.

Para todos aquellos que estén preocupados por el doblaje en español de la película, no os preocupéis, se mantiene el doblaje de las dos anteriores películas, otro de los puntos fuertes que siempre ha tenido Pixar, el doblaje. En cuanto a su música, Randy Newman (Toy Story), todo un veterano en esto de componer cintas de animación, hace un trabajo sobresaliente, con melodías que recuerdan inevitablemente a las anteriores cintas de la saga, para poder mantener el estilo de las tres, pero aun así consigue no resultar para nada repetitiva.

En resumen, Pixar ha vuelto a superarse a sí misma con una excelente película, sin ser la mejor de las tres de Toy Story, es un maravilloso broche final, sobretodo para aquellos que crecieron con Woody y Buzz y quieren conocer el final inevitable de esta saga.


Nota: 10

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