23/10/11

Sitges 11 - Día 2

Bueno chicos, ya han pasado unos días desde que escribí el primer post sobre Sitges, y he tardado aun más en escribir el segundo (¡joder sí!). La verdad es que este tampoco no da para mucho, ya que el pasado 13 de octubre a las 10:15 fue cuando pude disfrutar de Extraterrestre, la segunda película de Nacho Vigalondo. Aquí Vigalondo consigue crear y desarrollar una muy divertida historia de amor en medio de una invasión extraterrestre (aunque de eso se ve poco). Adelanto que en la peli no se ven alienígenas de ningún tipo pero sí sus naves, lo digo para que quien vaya a verla no vaya al cine sólo esperando eso, porque la película se centra exclusivamente en la relación que hay entre Julio (Julián Villagrán) y Julia (Michelle Jenner), quienes tras una noche de borrachera se despiertan juntos en el piso de ella. Julio intenta irse por lo incómodo de la situación pero cuando ambos descubren que toda la ciudad está llena de platillos volantes, deciden que lo más prudente es quedarse en casa. La cosa se complicará cuando Julio tenga que lidiar con el novio de Julia y el vecino de al lado.

Después de la enorme decepción que supuso Verbo, Extraterrestre supuso para mí un soplo de aire fresco, ya que me encontré con un film muy divertido. Una de esas comedias bien estructuradas y con personajes bien desarrollados, de forma que no se sostiene únicamente por sus gags, sino por su historia y determinadas escenas para el recuerdo (lo de las pelotas de tenis, por ejemplo). En muchas ocasiones, Extraterrestre recuerda mucho a los sketches dirigidos por Vigalondo de Muchachada Nui, diálogos absurdos que no llevan a ninguna parte, malentendidos, etc. Quizás el principal problema es que cuando se acerca el final de la película algunos de esos gags se repiten y no llegan a hacer la misma gracia que la primera vez. En mi caso la risa fue extremadamente fácil porque tengo especial debilidad por dos de los actores que aparecen en la película: Carlos Areces y Raúl Cimas. Esa seriedad extrema dada en los momentos clave hacen que me parta de risa, pero es comprensible que eso no le pase a todo el mundo. ¿Quiere decir eso que a quien no le guste ese tipo de humor no le gustará la película? No necesariamente. La disfrutará menos, pero la película es lo suficientemente sólida como para que eso no sea su único punto fuerte. 

Destacaría a Julián Villagrán, ya que aunque es un actor con una carrera bastante larga en pocos años, nunca ha hecho un papel especialmente destacable salvo en esta película, y ciertamente, consigue mantener el peso protagónico muy bien. No es tan extremo como los secundarios anteriormente mencionados, es más, su personaje es un tipo muy corriente, pero va adquiriendo dimensión con el paso de la película ya que vamos viendo cómo se comporta en realidad. Ya que hace todo lo posible por conseguir quedarse con la chica, agudiza su ingenio y se abre paso a través del engaño y la confusión, lo que le da bastante empaque. Michelle Jenner cumple con creces como chica de la película, aunque su personaje no es excesivamente activo, tiene algunos momentos interesantes y sabe estar seria o divertida cuando el personaje se lo pide.

Tampoco cabe mucho destacar gran cosa más de la película, sobretodo a nivel técnico. Vigalondo se limita a hacer planos largos y muy funcionales, tira mucho de travellings que siguen a los personajes, aprovechando lo que puede el espacio que le ofrece la casa. La música es un elemento a la par con la película, de forma que no llega a distraer y en ocasiones no es más que un simple adorno, ya que no llega a ser necesaria.

En fin, una estupenda comedia que valdrá la pena ver cuando se estrene en cartelera.

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