27/8/11

Cubo de palomitas - Conan El Bárbaro


Tras esperar durante un tiempo con cierto interés esta nueva adaptación del cimmerio, voy a dar paso a mis impresiones sobre el film. Aunque nunca he sido especialmente fan, ya que no he leído ni los libros ni los comics que han cogido como referente, y la primera adaptación de Milius no me gustó nada (me pareció soporífera, aunque quizás le de una segunda oportunidad), así que no comentaré nada relacionado con la fidelidad de la obra original y evitaré compararla con las anteriores adaptaciones.

Conan (Jason Momoa) es un joven cimmerio que tras ser el único superviviente de la masacre de su tribu llevada por Khal Drogo (Stephen Lang), pasa varios años sobreviviendo como puede siendo pirata y mercenario, mientras intenta seguir la pista del asesino de su padre para poder acabar con él. En su viaje su camino se cruzará con el de una sacerdotisa purasangre llamada Tamara (Rachel Nichols), a quien Khal Drogo necesita para completar un ritual que le permitirá resucitar a los muertos.

La mejor forma de resumir lo que ocurre con esta película es que es un enorme "quiero y no puedo", ya que parte de un argumento principal realmente manido en el cine de aventuras, y tampoco consigue aportar nada especialmente nuevo que disimule eso. Lo más atractivo de todo el conjunto es el propio personaje de Conan, un personaje brutal, seco y lapidario, más que correctamente interpretado por Jason Momoa, que seguro que en su versión original impone mucho. A pesar de su deficiente historia, el ritmo del film es el adecuado, por lo que no llega a hacerse pesada gracias a su potente inicio y a la espectacularidad de los combates y la abundancia de sangre. Es una lástima ver un villano tan mal aprovechado como Khal Drogo, al que Stephen Lang le pone ganas y en ciertos momentos de la trama se le intenta dar profundidad, dándole una motivación y una desdibujada relación incestuosa con su hija (que se podría haber aprovechado mejor, dándole un aire más perturbador al personaje), pero esos elementos no resultan suficientes para crear un personaje que sea suficientemente atractivo. Algo similar ocurre con Marique (Rose McGowan), un personaje que también podría haberse explotado más, pero que al depender tanto del personaje de su padre, resulta aun más plano que el anterior. Aunque el personaje de Tamara está medianamente aprovechado, aunque plano, resulta convincente, pero su forzada relación amorosa con Conan es atropellada y no llega a funcionar.



En cuanto al apartado técnico del film, el diseño de producción es lo más destacable de todo, como suele ocurrir en las producciones de este tipo, sobretodo a nivel de escenarios y localizaciones. Igual pasa con las coreografías de las peleas, bien trabajadas y con la suficiente mala baba como para que el espectador que busque eso en un film salga satisfecho. Quizás falle en ciertos momentos por un montaje algo atropellado en ciertas escenas (en la carrera del inicio de Conan y la posterior emboscada) o el regular acabado de los efectos digitales (sobretodo por esa especie de Kraken que aparece cerca del final). A pesar de ello, goza de escenas de acción muy bien resueltas, como la pelea de Conan contra los fantasmas de arena y el posterior primer duelo con Khal Drogo.

En definitiva, una cinta que entretiene pero que no consigue explotar todas las posibilidades del personaje en el que se basa y que podría haber dado para un argumento menos manido y unos personajes más trabajados.



Nota: 4

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