16/5/09

Sesión doble - Rebobine, por favor y Desmontando a Harry

En un principio pensé que únicamente usaría esta sección abreviada para criticar películas reguleras, pero entre ayer y hoy revisé Rebobine, por favor (adquirida en DVD y vista en V.O., por suerte) y vi por primera vez Desmontando a Harry de nuestro querido amigo Woody Allen.

Rebobine, por favor

El Sr. Fletcher (Danny Glover) es el dueño de un videoclub de VHS situado en un barrio pobre. Sus ventas han mermado drásticamente a causa del DVD y, a causa del deplorable estado en el que se encuentra su edificio, va a ser derribado en pocas semanas. Fletcher se marcha unos días fuera y deja la tienda a cargo de Mike (Mos Def), pero antes de irse le ordena que no deje que su amigo Jerry (Jack Black) entre en el videoclub, ya que es popular en el barrio por sus manías conspiratorias respecto a las microondas, echando la culpa de todo a la central eléctrica. Al día siguiente de haberse colado en la central eléctrica Jerry entra al videoclub magnetizado, borrando todas las cintas de video que toca. Entonces Mike y él deciden rodar ellos mismos versiones caseras de esas películas para Miss Falewicz (Mia Farrow), amiga del Sr. Fletcher, no sospeche nada.


Michel Gondry (La Ciencia del Sueño) es uno de esos directores independientes que destacan por su creatividad visual, echando mano de su imaginación y mostrar mundos fantásticos fusionados con la vida real, aquí Gondry repite la táctica y consigue salir victorioso, aunque menos de lo esperado. El guión se desarrolla de forma ágil aunque un tanto predecible sobre la mitad de la película, y quizás al final de todo se vuelve demasiado edulcorado, pero entretiene a base de bien. Lo más destacable, por encima de todo, son las versiones caseras de películas famosas, ya que sin esas películas "suecadas", la película sería algo muy distinto. Lo más destacable por encima de todo son los dos planos secuencia en los que los protagonistas representan escenas famosas del cine (2001: Una Odisea en el Espacio, King Kong, Men in Black,...) una tras otra. Incluyendo cómo no, las versiones suecadas de Robocop y Los Cazafantasmas, desternillantes.

Nota: 6'5

Desmontando a Harry
Harry (Woody Allen) es un reputado escritor de relatos cómicos en los que habla de su propia vida y la de su propia familia y amigos de forma satírica, una forma de terapia personal ya que la vida de Harry no va nada bien: se ha casado tres veces, su tercera mujer no le permite ver a su hijo, le gusta ir de putas, es un neurótico y apenas se habla con su familia. Esto hace mella en él en el momento en el que su creatividad se bloquea totalmente, sin saber Harry por qué. Con el paso del tiempo Harry se irá cruzando con viejos conocidos y familiares hasta que por fin consiga estar en paz consigo mismo.


Me llamó especialmente la atención esta cinta cuando vi de casualidad una de sus escenas, en ella se representaba uno de los relatos cortos escrito por el protagonista, en el que un actor de cine, Larry, en un día de rodaje como otro cualquiera, descubre que se vé desenfocado, obligando a los demás a que lleven gafas para que puedan verle. Una historia descabellada y a la vez un tanto estúpida contada así, pero me pareció algo muy ingenioso, y eso es esta película, ingenio, todo sacado de la mente de Allen. En este film el director vuelve a hacer terapia con su yo, tomando la vía cómica que tanto le había caracterizado en los 70, volviendo a sus planos fijos que nunca terminan, porque Woody Allen es un artista del guión, aquí lo que importa es la historia y los personajes de los que habla. Es por ello que la participación de actores reconocidos como Robin Williams, Demi Moore, Elizabeth Shue, Billy Cristal, Tobey Maguire, etc. enriquecen la variedad de personajes de la película. En resumidas cuentas, una cinta con lo mejor de Allen, aunque no llega a ser una de las más grandes, pero vale la pena tenerla en cuenta.

Nota: 7

1 comentario: