31/7/11

Cubo de palomitas - Harry Potter y las Reliquias de la Muerte, Parte 2


Sí, ya sé que han pasado un par de semanas desde el estreno de esta película, pero yo también me merezco unas vacaciones. Bueno, como sabeís, esta es la última película de la saga del señor Potter (o al menos eso esperamos todos), así que no había otra forma mejor de hacerlo que a lo grande. Y esa parte os puedo asegurar que está más que cumplida, la segunda mitad de Las Reliquias de la Muerte es el broche de oro que la saga necesitaba; tenemos acción a raudales, se cierran cabos sueltos y los personajes secundarios que tanto nos gustan tienen la oportunidad de lucirse.

El mayor punto positivo de esta película es que ya entra con la carrerilla hecha en la primera parte, aunque los primeros quince minutos son algo tranquilos, para ponernos un poco en situación, la hora y tres cuartos siguientes son un no parar, con la entrada al banco de Gringotts, el espectacular ataque a Hogwarts, y el duelo final, por supuesto. Los problemas más graves que puede tener el film quizás sean algunas cosas que se sacan de la manga (como lo de la varita de Sauco, una patillada) o el innecesario epílogo, pero muchos de esos elementos vienen ya del propio libro, que se caracteriza en algunas ocasiones de sacarse cosas de la manga con la excusa de que es magia (como la espada de Griffindor). Aparte de todo ello, el ritmo general de la película es bastante bueno y tiene momentos muy emotivos, como el Pensadero de Snape o el primer ataque de los mortífagos a Hogwarts, como cuando persiguen a Neville por el puente antes de que consiga volarlo. Personajes como Snape, Neville y McGonagall reciben la atención que se merecen, en especial Snape, del cual ya temía que llegase a ser otro de los muchos personajes desaprovechados de la saga, como ya le ocurrió en El Misterio del Príncipe.


El personaje de Voldemort consigue alcanzar la presencia necesaria como villano que le llegó a faltar en muchas de las películas, aquí consigue ser un villano como Dios manda, aunque en el enfrentamiento final da la sensación como de que falta algo de emotividad, como ya ocurrió en algunos finales anteriores, como en La Orden del Fénix y El Misterio del Príncipe. El trío protagonista ofrecen unas interpretaciones muy notables, en especial Daniel Radcliffe, que por fin se pone las pilas después de diez años. Emma Watson y Rupert Grint nos regalan unas estupendas actuaciones, muy a la altura de sus veteranos compañeros. La secuencia del Pensadero con Snape y Dumbledore, a nivel interpretativo, es lo mejor de la película con diferencia.

A nivel técnico, cabe destacar especialmente la dirección de fotografía (que se unifica de forma sobresaliente con todo el aspecto visual del film) y la música compuesta por André Desplat, que consigue darle el toque épico y sobrio al mismo tiempo, bastante distanciado de la partitura original de John Williams.

En definitiva, una muy buena forma de terminar la saga (salvo por ese innecesario epílogo y la falta de drama en ciertos momentos), con un film que está muy a la altura, impecable a nivel tanto visual como sonoro.


Nota: 8'5

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