3/1/10

Cubo de palomitas - Donde viven los monstruos


Max (Max Records) es un niño con mucha imaginación y algo temperamental que depende mucho del cariño de su madre y su hermana mayor. Un día, tras una fuerte discusión en casa con su madre, Max huye en mitad de la noche y con un velero se marcha hasta una misteriosa isla habitada por siete monstruos, y para evitar que se lo coman, Max se hará pasar por un poderoso rey.

La verdad, creo que es muy complicado valorar objetivamente esta película. Conociendo a Spike Jonze, su director, estaba claro que no iba a ser la típica película infantil, y sigue sin serlo. Donde viven los mostruos es una de esas extrañas películas que consigue coger todas las emociones humanas y mezclarlas todas para que las vayas sintiendo de forma totalmente aleatoria. Os puedo asegurar que a lo largo de la película he sentido alegría, tristeza, odio y miedo, algo muy difícil de conseguir en una película, y creo que esto hay que debérselo al excelente trabajo que se ha hecho con los personajes, sobretodo con Max, quien se comporta como un niño, piensa como un niño y siente como un niño, no es el típico niñato insoportable y uno consigue identificarse con él en seguida, sobretodo con la escena del iglú, donde se retrata una experiencia muy común cuando eres niño, incluyendo el personaje de la madre de Max, que aunque sólo aparece en un par de escenas de la película, te la crees totalmente, aunque es difícil ponerse de su parte. Los monstruos, quienes representan partes de la personalidad de Maxo de gente cercana a él, algunos pueden resultar algo simples o bastos, pero hay que entender que cuando se desenvuelven a la perfección es cuando están todos juntos, ya que funcionan como uno solo. A nivel narrativo, la trama va progresando con calma, ya que apenas hay un hilo narrativo concreto, sólo nos encontramos ante las experiencias de Max en un mundo nuevo y fantástico, pero no por ello se hace pesada, apoyándose en muchos momentos en golpes de humor, aunque alguno de ellos es bastante gratuito (el del perro gigante, por ejemplo).


Aparte de todo ello, la película cuenta con muchas virtudes en todos sus apartados, visualmente es sobresaliente, impresionan los escenarios (naturales en su mayoría) de paisaje tanto de bosque como desértico, las playas, etc. Todo tiene un toque visual maravilloso apoyado por una fotografía sencilla que consigue que te creas todo lo que ves en pantalla. Los monstruos están espléndidamente bien conseguidos, una acertadísima decisión fue utilizar muñecos reales retocados digitalmente para darles una expresividad mayor, haciendo que te creas a los muñecos totalmente, se mueven como gigantes, saltan como gigantes, y tienen la fuerza de unos gigantes. A nivel interpretativo, Max Records realiza un papel sobresaliente, con un papel que no es nada fácil de hacer y que consigue la contención necesaria. Mucho no se puede decir del papel de los monstruos ni de su doblaje original, porque la he visto doblada. También vale la pena hablar de su apartado musical, realizado de forma soberbia por Carter Burwell y Karen Orzolek (vocalista de los Yeah Yeah Yeahs), consiguen darle mayor emotividad a la película y es de esas bandas sonoras que también valen la pena escucharlas aparte.

En resumen, una película llena de virtudes, que por fortuna o por desgracia no puede llegar a un público mayoritario porque su forma de tratar los temas no es lo más habitual, sin llegar del todo a ser una película para niños ni tampoco para adultos. A quien le preocupe si la peli es muy fiel al cuento en el que se basa, que no se preocupe, consigue expandir la historia narrada (obviamente, porque el cuento no da para hora y media ni de lejos).


Nota: 9

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