15/3/11

Cubo de palomitas - Torrente 4: Lethal Crisis


Después de 5 años alejado de la gran pantalla Torrente (Santiago Segura) ha vuelto como brazo tonto de la ley. Tras no conseguir que lo contraten en ningún sitio, un grupo mafioso contacta con él para que actúe como asesino a sueldo, cosa que a Torrente le da igual si lo que se trata es de cobrar. Pero lo que él no sabe es que se trata de una trampa para que acabe en la cárcel.

La cuarta aventura cinematográfica de Torrente ha vuelto a batir récords de taquilla en las salas nacionales (hace un par de días llevaba 8 millones de euros), esta vez añadiendo un elemento muy de moda: el 3D. Es de agradecer ver que el 3D en este film está bastante bien integrado, aunque como no pasa mucho más allá que de tirar cosas a la cara y demás (que para ciertos productos pues no está mal), resulta digno y no llega a resultar incómodo (porque aquí de la profundidad sudan un poco). En lo que se refiere a la historia y demás, pues resulta una pena ver que tras un primer cuarto de hora bastante prometedor y divertido, muy en la línea de las primeras películas, luego se va desinflando y perdiendo interés, aunque cerca del final consigue subir un poco, la nula sensación de final (porque no lo tiene) desvanece lo que podía haber conseguido). Aunque el humor casposo está muy presente a lo largo del film, como ya es habitual en la saga, lo cierto es que muchos de los gags consisten en la enorme cantidad de cameos famosos que hay (Belén Esteban, Pablo Motos, María Patiño, María Lapiedra, etc.), algunos mejor resueltos que otros (el de La Blasa es inesperado y al mismo tiempo brillante).


En cuanto al reparto poco se puede decir, Santiago Segura sigue siendo Torrente, su personaje apenas ha cambiado, cosa que era de esperar y que se agradece. En cuanto a Quico Rivera, quien interpreta al nuevo secuaz de Torrente, aunque sea un tipo limitado para la actuación y demás, no llega a chirriar demasiado como puede chirrirar por ejemplo, Belén Esteban. Yon González (El Internado), interpretando a Peralta, tiene un papel algo secundario pero bastante divertido y que cae bastante en gracia.

Para ir acabando, las secuencias de acción son bastante espectaculares y bien aprovechadas, aunque eso es algo que no suele fallar en la saga, excepto la pelea del personaje de Peralta en la cárcel, puñetazos y patadas al estilo Bruce Lee pero mal coreografiados y montados (aunque no sé si a propósito o no). Las persecuciones están bastante mejor resueltas que las peleas (aunque tampoco hay muchas), la explosión final en el aparcamiento es bastante bruta, hacía tiempo que no veía tantos coches explotar consecutivamente.

En resumen, una secuela floja, aunque algo superior a la tercera parte, le falta una historia interesante, porque el personaje de Torrente llegará un momento en el que no dará para más.


Nota: 4

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