5/10/09

Sitges 09 - Día 1


Bueno, por fin ha llegado uno de los festivales de cine más guays del año, y cómo no, aquí vuestro amigo Thadeos va a aprovechar el evento y ver algunas peliculitas que, por suerte o desgracia, tardarán en llegar (o no llegarán a nuestras pantallas).

Concretamente me remonto al sábado 3 de octubre, día detonante en Sitges por una razón increíblemente groupie y que seguramente habéis visto en las noticias o internet, se presentaba un trailer exclusivo de Luna Nueva, incluyendo la aparición de uno de los protagonistas: Jamie Campbell, quien interpreta a un nuevo personaje del clan de los anémicos. Imaginaos el panorama, niñas haciendo cola desde las ocho de la mañana (el evento era tres horas después), para comprar las entradas. Exacto, pagaron por un puto trailer de dos minutos. Creo que en mi vida me he sacrificado tanto por tan poco, sólo por comparar, el Avatar Day al menos era gratis, en varias ciudades, de 15 minutos, y en 3D. La gente está loca.

Después de eso, sobre las 15:45, entré con unos amigos a ver Crows II, la secuela de aquella película dirigida por Takashi Miike (aquí repite en la dirección). Una cola que ocupaba toda una calle, se ve que tras la proyección de la primera parte el año pasado se popularizó bastante. Al final en la sala no cabía un alfiler, así que tuve que aguantar al típico tío alto (y con pelo pincho) que me tapaba los subtítulos, pero no por mucho tiempo. La verdad es que fue un ambientazo, el público aplaudía cada vez que había una secuencia medianamente memorable, aunque luego estaba el típico aguafiestas que chista, cuando lo bueno de estos festivales es que no es como ir a un cine normal, el ambiente es bastante distinto, la gente está muy concienciada con lo que va a ver y hay una expectación poco corriente. ¿Que qué tal es la película? Idéntica a la primera parte, pero obviamente con las cosas buenas que tienen las secuelas: más presupuesto, más gags y más ostias; y esto Crows II lo cumple con creces, ya que tiene un combate final que dura al menos quince minutos, donde se concentran todos los personajes de la película y todo lleno de extras a los que golpear.

Narrativamente cojea un poco, como ya pasaba con la primera parte, ya que no vas a ver esa película para que hablen, sino para que se rompan la cara, y eso lo hacen, mucho. Tambien posee una banda sonora potente y variada (con melodía principal, canciones rock, etc.) que acompaña estupendamente. Personajes carismáticos que vuelven y otros nuevos sacados directamente de los arquetipos manga. Así que si queréis verla, hacedlo sin miedo, porque os divertiréis.

Aparte de eso, poco más ocurrió en mi primer día en Sitges, mañana volveré para ver otras dos películas: The Hurt Locker y Splice. La primera de ellas trata sobre desactivadores de bombas en Irak y ha cosechado muy buenas críticas; mientras que la segunda es mucho más de género, ya que trata sobre una pareja de científicos que consiguen crear un híbrido entre humano y reptil que, en un principio resulta inofensivo, pero que a medida que va creciendo desarrolla instintos depredadores. Así que muy pronto, más y mejor.

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