
Bueno, por fin ha llegado la semana en la que todos esperábamos ver cómo le iba al panorama español con el cine paródico. En taquilla por lo visto no les ha ido nada mal, y a nivel de críticas, está claro que hay opiniones muy dispares, ya que este tipo de películas siempre dan lugar al humor subjetivo, pero a mí personalmente, me ha gustado.
Creando una mezcla argumental entre El Orfanato, Los Otros, Volver, Mar Adentro, Alatriste, El laberinto del fauno y Abre los ojos, esta película cuenta la historia de la llegada de Ramira (Alexandra Jiménez) a una enorme y antigua mansión para cuidar a los hijos de Laura (Silvia Abril). Pronto empezarán a pasar cosas extrañas en la casa, Laura deberá encontrar a su hijo pequeño y Ramira conocerá a su nuevo amor, Pedro (Carlos Areces).
Aquí, los principales guionistas de la cinta, Paco Cabezas y Eneko Lizarraga, realizan un claro homenaje al cine de parodias de los ochenta y noventa (su época dorada), a veces incluso con gags bastante similares, aunque tampoco es para llevarse las manos a la cabeza. Está claro que han intentado crear un conjunto narrativo a lo largo de la película, cosa muy difícil de conseguir sin que te salga un truño sin sentido. Aquí la trama se desarrolla con cierta lógica, aunque el final se vuelve algo tonto. Igualmente, está claro que la película sufre ciertos altibajos a lo largo de la trama, quizás por no gozar del suficiente número de gags brillantes que necesita, aunque muchos de ellos son bastamte simpáticos, además de apenas haber chistes de caca-culo-pedo-pis, cosa que se agradece.

Silvia Abril se sale en su papel, dejando claro que está hecha para la comedia y comportándose con toda la seriedad del mundo sin dejar de decir chorradas, que es ahí donde está el mérito de este tipo de comedias, que por muchas burradas que diga un personaje, que parezca que las dice en serio. Igualmente, Carlos Areces consigue hacer reír con el simple hecho de hablar o de quedarse mirando (aunque creo que eso es sólo cosa mía). Aquí también Alexandra Jiménez se desenvuelve bastante bien en el terreno de la comedia absurda, aparte de salir bastante cañón. Quizás el que más lamento que esté desaprovechado es Joaquín Reyes interpretando el papel de Fauno, sin llegar a hacer excesiva gracia, ya que sus coletillas se repiten en exceso. Destacable el brutal número de cameos que hay en la película, donde podemos encontrarnos con Michelle Jenner, Álex de la Iglesia, todo el equipo de Muchachada Nui, unos cuantos de El Terrat, Jaume Balagueró, Paco Plaza, Alejandro Amenábar,... y por supuesto Leslie Nielsen, con el que lamento que su cameo sea demasiado breve, aunque está grandísimo, como siempre.
También vale la pena destacar que no han llegado a descuidar la fotografía ni la dirección artística de la película, aprovechando muy bien los escenarios y consiguiendo crear cierta atmósfera en acorde con las películas principales que está parodiando, y una música que acompaña bastante bien. Es por ello que nos encontramos ante una película que puede gustar mucho, poco, o nada sea cual sea el espectador, a mí me ha hecho reír, y creo que aguantará bien en su segundo visionado.

Nota: 6
Creando una mezcla argumental entre El Orfanato, Los Otros, Volver, Mar Adentro, Alatriste, El laberinto del fauno y Abre los ojos, esta película cuenta la historia de la llegada de Ramira (Alexandra Jiménez) a una enorme y antigua mansión para cuidar a los hijos de Laura (Silvia Abril). Pronto empezarán a pasar cosas extrañas en la casa, Laura deberá encontrar a su hijo pequeño y Ramira conocerá a su nuevo amor, Pedro (Carlos Areces).
Aquí, los principales guionistas de la cinta, Paco Cabezas y Eneko Lizarraga, realizan un claro homenaje al cine de parodias de los ochenta y noventa (su época dorada), a veces incluso con gags bastante similares, aunque tampoco es para llevarse las manos a la cabeza. Está claro que han intentado crear un conjunto narrativo a lo largo de la película, cosa muy difícil de conseguir sin que te salga un truño sin sentido. Aquí la trama se desarrolla con cierta lógica, aunque el final se vuelve algo tonto. Igualmente, está claro que la película sufre ciertos altibajos a lo largo de la trama, quizás por no gozar del suficiente número de gags brillantes que necesita, aunque muchos de ellos son bastamte simpáticos, además de apenas haber chistes de caca-culo-pedo-pis, cosa que se agradece.

Silvia Abril se sale en su papel, dejando claro que está hecha para la comedia y comportándose con toda la seriedad del mundo sin dejar de decir chorradas, que es ahí donde está el mérito de este tipo de comedias, que por muchas burradas que diga un personaje, que parezca que las dice en serio. Igualmente, Carlos Areces consigue hacer reír con el simple hecho de hablar o de quedarse mirando (aunque creo que eso es sólo cosa mía). Aquí también Alexandra Jiménez se desenvuelve bastante bien en el terreno de la comedia absurda, aparte de salir bastante cañón. Quizás el que más lamento que esté desaprovechado es Joaquín Reyes interpretando el papel de Fauno, sin llegar a hacer excesiva gracia, ya que sus coletillas se repiten en exceso. Destacable el brutal número de cameos que hay en la película, donde podemos encontrarnos con Michelle Jenner, Álex de la Iglesia, todo el equipo de Muchachada Nui, unos cuantos de El Terrat, Jaume Balagueró, Paco Plaza, Alejandro Amenábar,... y por supuesto Leslie Nielsen, con el que lamento que su cameo sea demasiado breve, aunque está grandísimo, como siempre.
También vale la pena destacar que no han llegado a descuidar la fotografía ni la dirección artística de la película, aprovechando muy bien los escenarios y consiguiendo crear cierta atmósfera en acorde con las películas principales que está parodiando, y una música que acompaña bastante bien. Es por ello que nos encontramos ante una película que puede gustar mucho, poco, o nada sea cual sea el espectador, a mí me ha hecho reír, y creo que aguantará bien en su segundo visionado.

Nota: 6







