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17/1/12

Cubo de palomitas - XP3D


Os preguntaréis que demonios hago viendo un slasher español con un reparto de Física o Química, pues ha sido más bien como un favor, pero lo cierto es que esta cinta no sale tan mal parada como uno podría pensar. XP3D hay que tomársela como es: una película para adolescentes hormonados, con un sólido 3D, muertes creativas, algo de sangre y una historia que no aporta nada especialmente nuevo, pero que entretiene de sobras. Cuenta la historia de un grupo de estudiantes de medicina que, para conseguir aprobar el curso, un profesor les propone investigar un pueblo abandonado llamado Susurro, donde el médico del pueblo torturó y mató a varios habitantes, incluso después de muerto. Los estudiantes descubrirán que todo va más lejos de lo que ellos podrá esperarse.

Como ya he comentado antes, XP3D es el típico slasher adolescente, que se parece a muchas otras pelis del género, pero consigue parecerse lo suficiente como para llamar la antención, pero no demasiado como para quedar muy pastiche. Desgraciadamente la mayoría de actores no están a la altura, muchos se encuentran poco inspirados (especialmente el dúo Amaia Salamanca-Lucho Fernández), pero otros como Maxi Iglesias o Alba Ribas, consiguen salvarse bastante de la quema. Especialmente Iglesias, quien me ha sorprendido bastante por lo bien que me ha acabado cayendo su personaje. La película arranca de forma efectista con una falsa prueba para los alumnos, pero posteriormente va avanzando debidamente hasta llegar al pueblo de Susurro, donde empiezan a ocurrir los asesinatos, que impactan y divierten a los entusiastas del género a partes iguales. Desgraciadamente las líneas más dramáticas pecan de forzadas en ciertas ocasiones, pero sí es cierto que la peli cuenta con algunos gags que ayudan bastante a que la película sea más digerible. XP3D también cuenta con un giro bastante acertado, que aunque puede recordar un tanto a Alta Tensión, lo cierto es que le da cierto toque a la película, ya que no es tan gratuito como en la anteriormente mencionada, gracias a una serie de flashbacks repartidos a lo largo de la película. Además de que el villano del film, resulta bastante diferenciador y carismático, gracias a la presencia y voz de Manuel de Blas.



A nivel técnico es donde la película puede resultar más elogiable. Cuenta con una estupenda fotografía de Sergi Bartolí, sobretodo en las secuencias nocturnas. Esto se complementa bastante bien con su 3D, aunque no pueden faltar algunas cosas volando hacia cámara, lo cierto es que se torna bastante inmersivo en momentos menos previsibles, como el plano de la casa de muñecas, por ejemplo. Otro punto también para el músico Marc Vaíllo, quien se marca un tanto con unos pesados violines que ya desde el minuto 1 le otorgan la atmósfera necesaria a la película.

No esperéis nada especialmente nuevo, a menos que seáis unos entusiastas de las tres dimensiones y buenos efectos especiales (los digitales no tanto), del cine palomitero y del humor negro, que siempre viene bien.



Nota: 5

13/1/12

Cubo de palomitas - Drive


Sólo era cuestión de tiempo que la crítica de Drive saliera a la luz. Después del enorme revuelo que ha causa esta película en las redes sociales y la crítica norteamericana, no es de extrañar que muchos hayan esperado esta película como agua de mayo. Lo cierto es que, aunque tenía ciertas reservas hacia este film, lo esperaba con bastante expectación. Drive es arriesgada, intensa e hipnótica.

A partir de un planteamiento la mar de simple, pero igual de llamativo, en la que un conductor especialista en películas de día, que de noche es conductor de atracadores, tras conocer al amor de su vida se ve sumido en una trama de traiciones y asesinatos de la cual él es en parte responsable. Nicolas Wiedyn Refn es el que se ocupa de adaptar la novela del mismo nombre al cine, aunque su trayectoria de culto es bastante curiosa y llamativa (sobretodo por su peculiar punto de vista de los vikingos en Valhalla Rising), Refn se mantiene fiel a sí mismo con largos momentos de silencio, interpretaciones sosegadas y escenas muy visuales y contundentes. Es por ello que Drive quizá no pueda satisfacer a mucha más gente que los entusiastas del cine en general, ya que ésta es todo un homenaje a las películas de coches de los setenta y ochenta, sobretodo a nivel estético, donde las pintas del personaje de Ryan Gosling lo dicen todo. 


Aunque muchos puedan sentirse decepcionados con esta película debido a la simpleza de su trama, cosa que puedo entender, ya que ésta es bastánte típica, si no fuera por la preciosa historia de amor entre los protagonistas, muy visual, fácil de entender e idílica. Refn dedica muchos minutos a la pareja que conforman Gosling y Mulligan, muchas miradas de complicidad, sonrisas y diálogos la mar de secos (abundan los 'vale' y los 'bien'), que se complementan con la gran puntería musical de Clif Martínez para componer y los estupendos temas escogidos de carácter electrónico que posteriormente muchos querrán escuchar una y otra vez. Es por ello que la música juega un papel importantísimo en Drive, es la que se ocupa de definir la película, de transmitir esa sensación de extraño videoclip en ciertos momentos, aunque no por ello se abandona la historia, como el primer paseo en coche que hacen juntos Irene y el protagonista con 'The Real Hero' de fondo. Tampoco escasean las escenas memorables en el film, como el beso en el ascensor, del cual ya he hablado en mi top 7, la primera persecución del film, o ver a Ryan Gosling con la cara llena de sangre después de un tiroteo. Y ese es otro de los puntos fuertes del film y que sorprenden, aunque bastante consecuentes con el cine de Refn: su violencia explícita. Para algunos pueden resultar excesivos, pero lo cierto es que aumentan la sensación constante de inquietud que no puedes evitar sentir en gran parte de la película, debido a la frialdad del personaje de Gosling, sonriendo solamente cuando Irene está cerca y con quien realmente puede ser bueno. Obviamente Albert Brooks y Ron Perlman no podían ser menos, y como pareja de villanos resultan atractivos y carismáticos, muy del estilo de Los Soprano, en especial con Perlman, el malhablado mafioso al cargo de pizzería a la que nunca va nadie. Brooks se presenta como un villano más sosegado, pero que poco a poco se va tornando más salvaje, igual que el protagonista.

Una de las pelis del pasado año, que pasará desapercibida para mucha gente y que durará poco en taquilla, pero hay que verla. Y que no os engañe el trailer, no es Fast & Furious.


Nota: 9

1/1/12

Cubo de palomitas - Immortals


Hace miles de años, unos seres llamados inmortales poblaban la Tierra. Entre ellos se estableció una gran guerra, los vencedores se convirtieron en los llamados dioses, y los vencidos fueron encerrados en una gran celda, los llamados titanes. Ahora, el rey Hiperión (Mickey Rourke) ha declarado la guerra a toda Grecia, y está dispuesto a conseguir el arco Epiro, la única arma capaz de liberar a los titanes de su prisión. Teseo (Henry Cavill), un joven campesino protegido por los dioses, será el único capaz de pararle los pies a Hiperión y salvar la humanidad.

Una de las películas que más esperaba en 2011, y la verdad es que no me ha decepcionado. Immortals es la tercera película del particular director Tarsem Sighn, quien destaca principalmente por su apartado visual, tanto en escenarios como en vestuario, siempre muy recargado y colorido. Aquí no se ha quedado corto y ha aprovechado muchas ideas de 300, con la que comparte productores. Es por ello que la comparación entre ambas películas es inevitable, y aunque 300 está dotada de mayor fuerza gracias al carisma de Gerard Butler y al buen hacer de Zack Snyder, la cinta de Tarsem es bastante más brutal,  con escenas memorables y un villano a la altura.

El principal problema de Immortals es, como pasa mucho últimamente, tras ver el trailer te esperas una película de pura testosterona y acción constante. Testosterona hay, pero no es tan adrenalínica como uno esperaría, sobretodo en la primera mitad. Hay acción y muy bien rodada (con un plano secuencia lateral de Teseo repartiendo hostias como en 300, pero sin ralentizaciones), pero no abunda en la primera hora de película, lo cual puede hacer que te tomes la peli con lentitud si estás esperando todo el rato acción. Más allá de eso, el guión aunque no es especialmente destacable, debido a que tiene demasiadas frases tópicas (sobretodo por parte del personaje de John Hurt, quien ejerce de mentor de Teseo) y que gran parte de la carga narrativa se condensa ahí, por aquello del viaje de los protagonistas, huidas, algunas peleas, etc. Por suerte cada aparición de Mickey Rourke hace más llevadera la película y es un gusto verle, ya que se comporta con arrogancia y seriedad, un buen personaje sin duda, aunque intentan darle una justificación inicial que no llega a colar y que se podrían haber ahorrado. Por suerte, la película no intenta tirar demasiado del toque cómico, como pasaba con Furia de Titanes u otras producciones de este tipo, donde estaban los típicos personajes graciosos de turno, aquí de eso se ocupa el personaje de Stephen Dorff, pero no causa vergüenza ajena y resulta simpático. Si alguno se pregunta cómo está Henry Cavill como protagonista, la verdad es que simplemente bien. Puede carecer de fuerza sobretodo al inicio de la película, pero la verdad es que el chico se porta y cumple bastante bien, tanto a nivel interpretativo como físico en las escenas de acción. Donde Sam Worthington fallaba en Furia de Titanes, que era simplemente en que parecía que estaba igual todo el rato en contadas ocasiones, con Henry Cavill no pasa, su personaje es más pasional y ayuda a que te impliques más. Confío en que será un buen Superman.


Como ya he comentado, lo mejor de la película es su última media hora, donde se condensa todo lo que uno espera de esta peli, discurso motivacional del protagonista, escudos chocando con espadas, secuencias de lucha inspiradísimas y sangrientas, etc. Aquí la banda sonora acompaña perfectamente la acción y enfatiza cuando le corresponde, por lo que resulta un complemento bien aprovechado, sin pasar desapercibida ni pisar diálogos. La brutalidad y cantidad de sangre que hay en estas últimas escenas resulta abrumadora, y vale la pena destacar también lo bien integrados que están los titanes, aunque se nota que son digitales en algunos movimientos, parece que realmente estén allí. Cabe destacar también los efectos digitales, porque a pesar de que Immortals pueda parecer una película cara, no lo es. No goza de un presupuesto excesivamente elevado, lo cierto es que está realmente amortizado,  sobretodo en la integración de éstos. Lo más frecuente es que el estilo visual de Tarsem no sea al gusto de todos, por lo que habrá división entre los entusiastas como yo y a los que no les haya gustado, por el diseño de vestuario recargado y algo desconcertante en los dioses (como el casco de Poseidón). Pero lo cierto es que vale la pena por su deleite visual que resulta en momentos como el plano final de la película, la secuencia del barco o el combate con el minotauro.

En fin, una película que entusiasmará a algunos y otros detestarán, pero al menos está mejor construída que Furia de Titanes y se apoya en cosas positivas de 300 que tanto gustan.


Nota: 7

31/12/11

Cubo de palomitas - The Artist


George Valentin (Jean Dujardin) es un popular actor de cine mudo que se queda prendado de una aspirante a actriz llamada Peppy Miller (Bérénice Dejo). Con la llegada del cine sonoro, Peppy irá haciéndose notar en Hollywood, mientras que George, que se niega a aceptar la imposición del sonoro y sigue realizando películas mudas, ve como su fama se va desvaneciendo poco a poco.

The artist es una de esas películas que en un primer momento llama la atención de cualquier cinéfilo, rodada en blanco y negro y muda, es una apuesta la mar de arriesgada que viene de la mano de Michel Hazanavicius (director francés casi inédito en España), quien construye un auténtico homenaje al cine clásico. Esta película resulta un éxito rotundo, no sólo por lo bien que resultan todos sus elementos, sino porque sale con éxito de esa peligrosa encrucijada. Nos encontramos ante una tragicomedia muy clásica para lo que respecta a películas ambientadas en la meca del cine y que recuerda bastante a Cantando bajo la lluvia: protagonista demasiado orgulloso cae en picado poco a poco hasta que llega a la conclusión de que lo que debe hace es renovarse o morir. Todo esto se explica de forma bastante accesible gracias a unos ocasionales intertítulos (menos de una treintena, lo cual está bastante bien) y una música que va amoldando el drama de la narración y que sabe aprovechar muy bien los silencios.


Jean Dujardin se muestra como un protagonista agradable, en muchas ocasiones divertido, pero que acaba viendo que el mundo se le echa encima. La química entre éste y Bérénice Dejo es extraordinaria, y como prueba de ello es el primer momento íntimo de ambos, cuando coinciden en un rodaje y el plano tiene que repetirse varias veces porque Valentin es incapaz de concentrarse teniendo a Peppy cerca. Por supuesto, el reparto secundario también es otro punto a favor, sobretodo porque tira de una plantilla de actores bastante conocida y que sorprende que estén en una película europea de este calibre, pero que le da un aire internacional. El caso más claro es el de John Goodman, quien interpreta a un productor de Hollywood amigo de George, pero que es el primero en rendirse ante el triunfo del cine sonoro. Goodman sabe imprimirle un carisma al personaje que le viene muy bien, complementando su presencia física. Curioso el papel de James Cromwell, quien interpreta al mayordomo de George, quien no sabe dedicarse a otra cosa y se niega a abandonar a su jefe. Y por último mencionar al perro de George, quien es el principal punto cómico del film, y cobra protagonismo en ciertas secuencias clave, recordando en muchas ocasiones a Milú, el perro de Tintín.

Ya para acabar y no destapar mucho más, añadir que no es una película que quizá se atreva a ver todo el mundo, porque ver una peli muda siempre da algo de miedo, pero The Artist resulta ser una película preciosa, tierna y respetuosa con el cine en el que se inspira.


Nota: 9

11/12/11

Cubo de palomitas - In Time


Andrew Niccol, ese director y guionista que se ganó el respeto de muchos cinéfilos con Gattaca, se le fue la pinza con Simone y luego consiguió volver a levantar el vuelo con la estupenda El señor de la guerra, ha vuelto a la cartelera con In Time, una curiosa cinta de ciencia-ficción protagonizada por Justin Timberlake y Amanda Seyfried; donde en un futuro lejano la economía y la sociedad no se cimenta sobre el dinero sobre el tiempo de vida. Cada persona envejece hasta los 21 años, a partir de ahí tiene un año mínimo acumulado en su organismo, que puede irse ampliando ganándolo trabajando, recibiéndolo de otra persona, etc. todo ello sin envejecer un solo día más, pero cuando ese tiempo se agota, la persona muere. Will Salas (Justin Timberlake) es un joven que vive en la zona pobre del país con recursos bastante limitados, hasta que un buen día conoce a Henry Hamilton (Matt Bomer), un hombre con más de cien años acumulados en su brazo. Will consigue salvarle la vida y éste como agradecimiento le regala sus cien años restantes.

Desgraciadamente, a pesar de tener una premisa la mar de interesante, la película acaba yendo por otros derroteros después de unos estupendos 30 minutos, donde se nos presenta ese futuro distópico, al personaje, y la oportunidad que se le presenta. Después de eso la película se convierte en una especie de Bonnie & Clyde que, aunque no está mal en sí, ya que se complementa con la investigación policial y la búsqueda de los protagonistas encabezada por Cillian Murphy, lo cierto es que algunas cosas suenan a algo ya visto (ese complejo de Robin Hood que tiene Will regalando el tiempo que roba, por ejemplo). Por suerte el final resulta bastante satisfactorio y el carisma del villano es apreciable. Aunque la pareja protagonista no lo hace para nada mal (en especial Timberlake), lo cierto es que el personaje de Amanda Seyfried no da para mucho más, por lo que su presencia en la historia resulta poco gratificante. Quizás hubiera sido más interesante si el desarrollo de la historia hubiese ido por otros derroteros más relacionados con el espionaje, de forma que Will Salas fuera cargándose el sistema desde dentro. 

Lo cierto es que los toques futuristas que están elegantemente impresos en el film, como todo lo relacionado con el tiempo, la forma de distribuirlo, como se comportan los diferentes estatus sociales, etc. enriquecen en gran parte la película y consigue imprimirle un toque diferente a las demás cintas del género, cosa que se agradece. Aunque es inevitable comparar esta película con la primera del director, por aquello de coger a un protagonista socialmente marginado, la historia de amor, escenas en la playa, etc. Aunque se pueden considerar como marca de la casa y no como una falta de ideas.

En cuanto a ciertos apartados más técnicos, la película no se excede en apartados más digitales, como pueden ser escenarios claramente futuristas, coches voladores, etc. Es una ciencia-ficción muy similar a nuestra época, que básicamente se diferencia de lo actual por su apartado tecnológico y el diseño de vestuario (otro gran acierto del film). Los pocos efectos especiales que hay en el film pasan muy desapercibidos (salvo el accidente de coche, que chirría bastante), y eso se agradece bastante.

En definitiva, una interesantísima película que por desgracia no consigue aprovechar todo lo que debería los recursos argumentales que presenta, pero que resulta una buena película por su premisa original, su eficaz apartado visual y el buen hacer de su director.


Nota: 7

Cubo de palomitas - Acero Puro


Después de sorprenderme mucho con un trailer sobre robots boxeadores que vi hace más de medio año, por fin se ha estrenado Acero Puro, una producción de nuestro querido Steven Spielberg y protagonizada por el incombustible Hugh Jackman, donde interpreta a un ex-boxeador que se dedica a reciclar robots boxeadores para ganarse un dinerillo. Las complicaciones surgirán cuando descubra que debe encargarse de Max (Dakota Goyo), su hijo de 10 años que ahora se ha quedado solo tras la muerte de su madre.

Aunque nos encontramos ante una película bastante menos sería que como prometían los trailers, lo cierto es que Acero Puro es una cinta que resulta la mar de entretenida, aunque la historia está más que manida, los villanos son claramente estereotípicos y puede llegar a pasarse de larga, lo cierto es que la cinta consigue sostenerse sin ningún problema gracias a la espectacularidad de sus combates y sus momentos que fácilmente recuerdan a Rocky. La trama secundaria de niño-robot funciona a la perfección y resulta bastante entretenida, Hugh Jackman está más que cómodo con el papel y se tira gran parte de la peli pasándoselo bien; Dakota Goyo cumple bastante como niño de la película, con un personaje bastante vacilón con su padre y borde que hace que no llegue a ser el típico crío repelente. Por desgracia el papel de Evangeline Lilly como antiguo amor de Charlie no cuaja correctamente y resulta bastante innecesario durante gran parte del metraje.


Como ya he mencionado antes, gran parte de la gracia de la peli reside en todo lo relacionado con los robots, que en cierto modo es la razón por la cual uno va a ver esta película. Esta trama consiste principalmente en tío fracasado con muchas deudas se dedica a hacer pelear a sus robots en combates de mala muerte pero le puede la codicia y siempre pierde, hasta que un crío que le insiste en que usen a un robot encontrado en un desguace para luchar. Charlie y Max van ascendiendo en los puestos hasta que los fichan para pelear en la liga oficial. Como ya he dicho antes, un argumento al más puro estilo Rocky, ya visto, pero que igualmente funciona. Los combates están muy bien resueltos, con coreografías muy bien conseguidas y unos efectos digitales asombrosos, resulta impresionante la integración de los robots en los planos y el detalle de cada uno de ellos, combinando animatrónico y digital, eso y que ver a un robot luchar contra un toro no es especialmente normal.

Abreviando un poco más, esta es una película que a nivel técnico destaca por sus efectos digitales, el estupendo diseño de los robots y una más que efectiva banda sonora, mezclando temas hip-hop actuales y banda sonora compuesta por Danny Elfman (pasando de su estilo burtionano y tirando hacia algo más técnico). A pesar de tirar de una historia que ya está más que vista, lo cierto es que cumple con el principal objetivo de entretener, de modo que la mayoría de combates los más entusiastas (entre los que me incluyo) soltarán algunas onomatopeyas o gesticularán como si estuviesen en un combate de verdad.


Nota: 6'5

6/12/11

Cubo de palomitas - Un método peligroso


Esta película cuenta la historia de Carl Jung (Michael Fassbender) y su relación con el famoso psicoanalista Sigmund Freud (Viggo Mortensen). Todo comienza cuando Jung debe tratar a Sabina Spielrein (Keira Knightley), una joven adinerada que tiene serios problemas de autocontrol y ansiedad relacionados con su infancia. Con el tiempo Jung acabará por enamorarse de ella y llevarán su relación más lejos de lo que ambos esperaban.

Lo cierto es que Cronenberg ha acabado alejándose totalmente del tipo de cine más orgánico y visceral que tanto le caracterizaba por algo más discreto, aunque también relacionado con la locura y la visceralidad, pero desde una vertiente más interna, y tratar una historia y unos personajes cuya vida y trabajo gira en torno al psicoanálisis me parece todo un acierto. Aunque puede resultar algo larga para los que no estén especialmente interesados en el tema del psicoanálisis (ya que gran parte de la trama gira en torno a eso, aunque se compensa en gran medida con la relación Sabina/Carl), lo cierto es que trata este tema con mucha solidez, gracias al carisma de alguien tan particular como Freud, donde se mantienen gran parte de los tópicos que giran en torno a él (su obsesión del subconsciente con lo sexual, por ejemplo). Esto se debe en parte al buen hacer de su reparto, aunque Viggo no llega a tener tanta presencia como cabría esperar, lo cierto es que su presencia más bien secundaria está bastante bien dosificada y otorga cierta comicidad cuando es necesario. Michael Fassbender ya está pasando a ser uno de los pesos pesados de la industria, aparte de ser uno de los actores de moda, consigue clavar un personaje tan rígido. Keira Knightley, aunque al principio cuesta un poco pillarla, ya que se nos la presenta en su etapa más extrema y alocada, cuesta digerirla al principio, pero según avanza el metraje se va relajando más y se aprecia mejor su actuación.





En cuanto a aspectos más técnicos, está claro que Cronenberg consigue una estupenda conjunción entre lo visual y sonoro (con lo musical, especialmente). Tanto el vestuario como la dirección artística son más que convincentes y efectivos, aunque nada especialmente novedoso para lo que ya se ha visto en anteriores producciones de este tipo. Pero sobretodo el manejo de la luz natural y algunos encuadres bastante extraños pero puntuales (como que sólo un trozo de la imagen esté desenfocada), le dan un toque especial a las escenas y aportan un toque menos corriente. Howard Shore realiza un trabajo excelente con la banda sonora, ya que suena con fuerza ya desde el inicio y aporta grandilocuencia y dramatismo constante.

Siendo breves, puede que no sea tan potente como Una historia de violencia (por citar una de las recientes y más distanciadas a su estilo visceral), pero lo cierto es que resulta interesante y demuestra una gran habilidad de estilo con el manejo de los actores y lo visual. Técnicamente por encima de la media. Además de que me despierta una sensación similar a lo que ya fue La red social, en su segundo visionado, cuando ya sabes lo que te espera, se torna mucho más disfrutable.


Nota: 7'5

21/11/11

Cubo de palomitas - Paranormal Activity 3


Después de haberle echado un vistazo a las dos primeras partes de esta curiosa saga, me decanté por ir a ver la tercera parte a los cines, más por la sensación de terror e inquietud aumentada que me suele producir ver cine de terror en pantalla grande. Y lo cierto es que la experiencia no ha estado del todo mal. 

Paranormal Activity 3 parte como una precuela de las dos anteriores, ambientada a finales de los ochenta, donde las hermanas Katie (Chloe Csengery) y Kristi (Jessica Tyler Brown) viven con su madre y el novio de ésta, Dennis (Christopher Nicholas Smith), quien tras inquietarse al ver las extrañas conversaciones que tiene Kristi con su amigo imaginario Tobby, decide poner algunas cámaras de vídeo por la casa, ya que la presencia de Tobby parece más peligrosa de lo que en un principio debería ser un amigo imaginario.


Primero de todo decir que  esta tercera parte no zanja la saga por completo, se desvelan ciertas incógnitas, pero se abren otras puertas que dejan muchos más cabos sueltos para siguientes entregar (el origen del fantasma y quien podría ser el responsable), de forma que no esperéis una tercera parte final. Lo cierto es que esta tercera parte continua explotando lo que tan buen resultados dio en las dos primeras partes, por lo que los que busquen algo especialmente nuevo no lo encontrarán. Se le consigue dar un pequeño giro de tuerca a la saga con una estética retro y unas herramientas más limitadas (hay sólo un par de cámaras, y además colocadas en ángulos algo aparatosos), aunque eso ayuda en muchas ocasiones a que muchas secuencias sean lo suficientemente inquietantes como para que no se pierda el interés (como esa cámara del salón con movimiento panorámico constante). Más allá de eso, la estructura y tipología de personajes son muy similares a las anteriores: personaje va demasiado lejos con el rollo fantasmagórico cuando el otro no para de insistirle que lo deje, la presencia y la violencia del ente va in crescendo hasta el gran final. Aunque lo cierto es que era bastante de esperar. Por suerte nos encontramos ante sustos que siguen siendo medianamente ingeniosos y bastante artesanales (salvo alguna que otra contada excepción).

En cuanto al reparto, destacar a las niñas, sobretodo a Jessica Tyler Brown, la hermana pequeña, quien tiene el trabajo más difícil y que cumple con creces. Lauren Bittner y Christopher Nicholas Smith forman una pareja bastante interesante, la química entre ambos es bastante apreciable como para que nos creamos su relación, cosa que nunca viene mal.

Solo cabe suponer si para la siguiente entrega seguirán retrocediendo en el tiempo, y si es así, hasta cuándo, porque el formato de vídeo doméstico terminará en alguna década no muy lejana.


Nota: 6

20/11/11

Cubo de palomitas - Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio


Primera parte de una trilogía producida por Steven Spielberg y Peter Jackson, donde se adapta al famoso personaje de comic utilizando la captura de movimientos que tan buen resultado le dio a James Cameron y aprovechando también el 3D. Esta película de Tintín es una delicia para los más pequeños, ya que esta película destaca especialmente por su enorme capacidad de entretener. ¿Inconvenientes principales? La película adapta con bastante fidelidad a la obra original, con todas las consecuencias que eso conlleva. La mayoría de problemas y obstáculos que padecen Tintín y Haddock a lo largo del film se resuelven inesperada e injustificadamente, aparte de que el personaje protagonista llega a ser excesivamente blanco, un buenazo con todas las de la ley, lo que puede hacer que muchos lleguen a aborrecerlo (como me pasaba a mí cuando leí alguno de sus comics). Afortunadamente, la variedad de secundarios se ocupa de aliviar eso, en especial el Capitán Haddock y Milú, quienes protagonizan las mejores escenas de la película (como el largo flashback del antepasado de Haddock) o las diatribas de Hernández y Fernández. Desgraciadamente el villano de la función, Sackharine (aquí interpretado por Daniel Craig), no es lo suficientemente atractivo como podría serlo.



Como ya he comentado antes, la película goza de un ritmo envidiable, gracias a sus abundantes secuencias de acción (el plano secuencia con el sidecar, especialmente) y a su humor blanco bastante bien encontrado.Quizás puedan llegar a resultar molestas algunas transiciones (aunque están bastante bien encontradas), ya que éstas son muy abundantes a lo largo del metraje. En cuanto a su aspecto visual, nos encontramos ante algo realmente espectacular, sobretodo las texturas, colores y animación. Todos esos elementos se unen de forma bastante armoniosa, no como puede ocurrir con ciertas películas de este estilo (pongo el caso de Beowulf), donde algunos personajes están más trabajados que otros. En este caso muchos personajes de relleno llegan a parecer más reales que los protagonistas. Otro apartado muy destacable, como era de esperar, es el 3D de esta película, bastante bien integrado y no siempre llega a pecar de efectista con cosas que son lanzadas al espectador, sino que se apoya más en el seguimiento de objetos, movimientos imposibles en imagen real, etc. Por desgracia la banda sonora de John Williams no destaca tanto como cabría esperar, aunque parte de un estilo muy similar al de Atrápame si puedes, lo cierto es que no llega a ser más que un mero acompañamiento de la acción.

En resumen, una entretenidísima película que creo que entusiasmará a los fans del personaje y a los que busquen un blockbuster para todos los públicos. Eso sí, con final abierto para una segunda parte que no tardará en llegar.



Nota: 6'5

4/11/11

Cubo de palomitas - Eva


Después de muchos meses de retraso, Eva llega a nuestras pantallas. Una arriesgada apuesta que combina la ciencia-ficción con el drama donde Álex (Daniel Brühl), un joven genio de la robótica especializado en la inteligencia emocional para éstos, vuelve a su pueblo natal para finalizar un proyecto muy prometedor. Es entonces cuando, buscando un niño que le sirva como referencia para crear la personalidad de un robot, conocerá a Eva (Clàudia Vega), una niña de diez años muy madura para su edad.

Primero de todo mencionar que nos encontramos ante una apuesta muy arriesgada, básicamente por esa particular mezcla de géneros que resulta este film, donde la robótica se mantiene durante casi todo el film en un segundo plano, ya que prima sobretodo la relación de Álex con Eva y la difícil relación del protagonista con su hermano, que ahora está con la mujer que Álex amaba. Aunque el film mantiene una estructura bastante sólida y situaciones interesantes, el guión acaba cayéndose por sus malogrados diálogos, que en muchas ocasiones pecan de forzados y poco creíbles, con frases muy de telefilm que poco ayudan a la película. Es por ello que muchas de las interpretaciones (por lo general bastante correctas) se vean afectadas y no consigan lucirse tanto. Clàudia Vega realiza un papel acertado aunque torpe en ciertas escenas (es su primer papel), pero se nota que la chica tiene potencial. No pasa lo mismo con Daniel Brühl, que aunque es un actor bastante solvente por lo general, aquí se le nota un tanto perdido en ciertas escenas, y algunos como Roberto Ammann no consiguen destacar por lo pobre de sus papeles. El más destacable de todos para mí es Lluís Homar, quien interpreta a M.A.X., un androide asistente que es sobre quien recae el peso cómico del film, muy agradecido en ciertos momentos.


Lo más destacable del film es su diseño de producción y sus efectos digitales. El diseño de los robots es atractivo y a la vez medianamente realista, muy funcional. Quizás falle un poco la integración de estos efectos en ciertas escenas, pero tanto animación como detalle son notables. La dirección artística aquí tiene un papel bastante importante, puesto que aunque la película se sitúa en el 2041, el film tiene una clara estética setentera, lo que crea una cierta sensación de desubicación y a la vez atractivo que le hace bastante bien a la película. El apartado musical, por desgracia, no llega a destacar tanto como otros aspectos técnicos, cuando podrían haberle otorgado mucha más presencia y dar apoyo en ciertas escenas dramáticas que no llegan a serlo por sus fallidos diálogos.

El montaje inicial en forma de flashforward que hay al inicio de la película, creado con la intención de propiciar un mayor interés inicial, no acaba funcionando para bien, ya que el ritmo general de la película es más pausado, y hace que la atención del espectador mengüe con mayor rapidez de la que debería. Esta es una de esas malas decisiones que acaban pasando factura a la película. Por eso recomiendo que para quienes tengan interés en verla, tengan en cuenta que estamos ante un drama pausado, no es Yo, Robot, es más bien Inteligencia Artificial (aunque eso ya se intuye con el argumento, pero por si acaso).

En fin, una película interesante pero fallida por ciertos aspectos que hacen que cojee bastante y que no llegue a convencer como debería.






Nota: 5'5

2/11/11

Sesión doble - Paranormal Activity y Paranormal Activity 2

Ahora que se acaba de estrenar la tercera parte de la inesperada saga Paranormal Activity, me ha parecido un buen momento para darles una oportunidad a las anteriores, saber por qué causan tanto entusiasmo y, con el paso de los años, siguen funcionando en taquilla. Y creo que he entendido por qué.

Paranormal Activity

Katie (Katie Featherson) y Micah (Micah Sloat) son una pareja que viven juntos y que un buen día se ponen de acuerdo en utilizar una cámara de vídeo para grabar los sucesos paranormales que ocurren en su casa, ya que Katie lleva años atormentada por una especie de fantasma que la asusta por las noches y que no para de acosarla vaya a donde vaya. Micah intentará solucionar el problema a su manera, pero no se da cuenta de que lo que hace es cabrear más al fantasma.

Me ha sorprendido gratamente este film, básicamente porque no soy para nada fan de las películas que tiran del recurso de la cámara en mano y la grabación amateur, porque cuando pretenden que todo ello resulte real, tu ya vas con el chip puesto de que es ficción. Pero lo cierto es que este primer film reúne los requisitos necesarios para que te olvides de que estás viendo una película y realmente parezca una grabación casera. El primero de todos es que estamos ante un reparto totalmente desconocido, lo cual ayuda muchísimo, además de que ambos personajes son llamados por su nombre real, lo que garantiza en cierta manera que se metan más en el papel. Lo siguiente es la estructura de la película. Aquí el director Oren Peli se salta la norma de que cada escena debe aportar algo nuevo, una nueva información del espectador. Paranormal Activity combina escenas donde hay sucesos extraños con escenas donde no necesariamente tiene que pasar algo. Los protagonistas discuten lo que pasó anoche o siguen viviendo su vida, o simplemente se componen un par de planos donde parece que va a suceder algo que finalmente no ocurre. Lo tercero es que es una película muy sencilla, hecha con pocos medios y con unos efectos especiales muy discretos y funcionales: lámparas que se balancean, sábanas que se levantan y puertas que se abren y cierran solas. Todo ello acompañado por unos efectos de sonido muy realistas que mantienen esa sensación de que estás viendo algo que podría estar ocurriendo realmente, por no hablar de que la película carece totalmente de música, así que no nos encontramos ante ningún susto que se apoye en esa herramienta.


Si todo esto se acompaña con una notable interpretación de Katie Featherson y de Micah Sloat, aunque el personaje del segundo sea especialmente insoportable por su cabezonería y mal sentido del humor, es cierto que la labor de los actores cumple un papel crucial. Como inconveniente principal, la estructura de la película es demasiado irregular, por lo que he dicho antes de que no todas las escenas aportan algo esencial para la historia, lo que puede llegar a ralentizar un poco el film; igual que los abundantes fundidos a negro para pasar de escena a escena, llegando a resultar un tanto molestos.

Una curiosa película de terror que no se ciñe a las concesiones del género y que consiguió poner de moda el falso documental para narrar género. No es lo más de lo más, pero resulta interesante y algún que otro susto os váis a llevar. Por cierto, recomiendo ver la versión (al menos el final) de 2007, aunque la que más abunda es la de 2009, su final me parece mucho más convincente y más a tono con la película.

Nota: 5'5

Paranormal Activity 2

Dos meses antes de lo sucedido en la primera película, poco después de que Kristi (Sprague Grayden) y su familia se muden a una nueva casa, son víctimas de vandalismos en su casa, por lo que deciden instalar varias cámaras de vigilancia en el salón, la entrada, la piscina y el dormitorio del bebé. Lo que no saben es que el origen de esos actos no son humanos.

A decir verdad, esta segunda parte me ha parecido bastante mejor aprovechada que la primera. Aunque ya no cuenta con el factor sorpresa de la primera película, donde no sabías exactamente con qué te ibas a encontrar, se consigue distanciar lo suficiente de la original para poder aportar ciertas variaciones, como la ironía dramática y las referencias al primer film (reaparecen los personajes de Katie y Micah como secundarios), al igual que también se tira de cámaras fijas con planos muchos más abiertos, dándole un ritmo más reposado al film, y se quiera o no, más inquietante. En algunas escenas se combina con lo que graba la hija mayor en su handycam, por lo que los momentos cámara en mano no se dejan de lado, pero sí que están más dosificados.



Otra de las razones por la cual la película me ha parecido más acertada, es la variedad de personajes y la empatía que sientes hacia ellos. Aquí todos los personajes pueden llegarte a caer medianamente bien, y el escéptico de la función no se comporta como un capullo. Además de que incluir un bebé y un perro en el pack, hacen que muchas de las escenas se apoyen en ambos y le den un aire más inquietante a ciertas escenas, ya que supuestamente los niños pequeños y los animales tienen más sensibilidad a la hora de percibir seres fantasmagóricos, de forma que veremos en ocasiones como el perro se pone a ladrar a la nada como loco, que el bebé se quede mirando a un punto fijo.

Muchos de los sustos están mejor aprovechados en esta película, como el bebé saliéndose de la cuna o juguetes que se mueven solos cuando la madre no mira. Muchas de las escenas de miedo suceden en el cuarto del niño, por lo que la sensación de incomodidad se amplifica en cuanto la película pasa a ese espacio (y que haya un espejo enorme en ese cuarto también ayuda).

En definitiva, una secuela superior a la original en muchos aspectos y que consigue no volverse especialmente repetitiva, manteniendo las referencias justas a la original.

Nota: 6'5

1/11/11

Cubo de palomitas - Eduardo Manostijeras



Esta película comienza como si de un cuento se tratara. Una anciana le cuenta la curiosa historia a su nieta de Eduardo Manostijeras (Johnny Depp) un muchacho creado por un extravagante inventor (Vincent Price) el cual no pudo finalizar su obra a causa de su repentina muerte dejando al joven con cuchillas en lugar de manos. De modo que este personaje, marginado de la sociedad es un dia descubierto por Peg ( Dianne West) una simpática ama de casa y vendedora de Avon la cual compadeciéndose de el decide acogerlo en su casa y tratarlo como un miembro mas de su familia.

Voy a ser sincera, hace años que no veía Eduardo Manostijeras por lo que apenas recordaba nada de esta, supuestamente, memorable película.Desde siempre he escuchado criticas poniéndola por las nubes, denominándola incluso como el film mas original y personal de Tim Burton, o incluso considerada por algunos como una de las obras mas hermosas del cine, por lo que ante tanta alabanza decidí hacer un segundo visionado haber si realmente era tan buena como prometían. Quizás fue a causa de las altas expectativas que me habían echo crear, que me acabo decepcionando.
No voy a negar que la historia sea de lo mas original, y si, también es muy bonita. Me gusta la forma en la que se refleja la angustia y soledad del protagonista al ser desplazado por la gente de la urbanización residencial, tan hipócritas y superficiales que uno no puede evitar hacer comparaciones con la vida real, en cuanto a como la gente tiende a rechazar a los demás solo por el simple hecho de ser diferentes. A como este inocente personaje pasa a ser considerado un monstruo por el simplemente por tener cuchillas en lugar de manos.
Por otra parte destacar sin duda alguna la extraordinaria interpretación de Johnny Depp, resultando creíble en todo momento, y como siempre haciendo uso de su habilidad innata para meterse al publico en el bolsillo.
Y por ultimo, no por ello menos, hay que hacer mención a la banda sonora. Como en la mayoría de las películas de Tim Burton, estas cuentan con una banda sonora realmente buena. Esta no podía ser excepción y vuelve a conseguirlo. Una música perfecta, de cuento, muy apropiada que logra ambientar cada una de las escenas de forma impecable.



Y ahora, ¿cuales son los contras?
Bueno a pesar de estos tres aspectos que tanto me han gustado de la película, tengo que admitir que no han sido suficientes para hacer de esta algo extraordinario, fuera de lo común o memorable.
La vista general que tengo del film son unas cuantas escenas, alargadas de forma que resultan escasas de dialogo y acción, con música de fondo para compensar.
Esta escasez de dialogo, provocaba que de vez en cuando perdiera el interés. Había ciertas partes que lo mismo me resultaban geniales, que otras me resultaban aburridisimas.
La actuación de Winona Ryder, habrá algunos que la consideren buena. A mi personalmente no me llegó. Pasara lo que pasara siempre tenia la misma expresión y eso hacia que me resultara muy poco creible.
Finalmente, el personaje del novio de Winona era de lo mas insoportable. Vale que forma parte de la película, pero me llegaba a irritar tanto que hubiera incluso preferido que se prescindiera de el. Al fin y al cabo tampoco aportaba mucho.

En conclusión una película mas de Tim Burton, buena pero no genial, ya que me deja la sensación de que se le podría haber sacado mas provecho a la historia. Considero, que tiene películas mucho mejores que esta.

7

30/10/11

Cubo de palomitas - Mientras duermes


César (Luis Tosar) es el portero de un edificio de Barcelona que en su vida se ha sentido capaz de ser feliz. Es por ello que se dedica a amargar las vidas ajenas, ya que parece que eso es lo único que lo satisface. Su actual objetivo es Clara (Marta Etura), con la que está convencido de que conseguirá borrarle la sonrisa de la cara.

Una de esas películas que esperas con cierta impaciencia y que tiene muchas papeletas para salir victoriosa. La primera de ellas es Luis Tosar, quien después de triunfar con Celda 211 (aunque suele estar estupendo en la mayoría de papeles), nos brinda aquí una sólida actuación, dada también por lo bien planteado y carismático que es su personaje, un villano en toda regla, con un elemento clave de realidad imprescindible para que el espectador se lo crea. Pero no es solo por él por el que vale la pena ir a ver la película. Marta Etura está a un gran nivel también, aunque su personaje no es tan brillante como el de Tosar, sí que está muy creíble y consigue que en muchos momentos empaticemos con ella, por lo que no es el típico personaje odioso, aunque una parte de nosotros desea que César cumpla con su cometido.


En cuanto a concesiones del género y demás, nos encontramos ante un thriller bastante clásico, que ahonda mucho en el personaje protagonista, donde más que abundar los momentos de susto, destacan más las escenas de suspense, con César escondido debajo de la cama, o cuando debe salir del piso de Clara sin que ésta y su novio le pillen (la mejor de todas). Quizás llegue a excederse un poco en cuanto a la música, que inunda gran parte del metraje y que en ocasiones llega a molestar. Algo similar pasa con la actuación de Iris Almeida, quien interpreta a Úrsula, la niña que se dedica a hacerle chantage a César. El clásico crío de diez años que se comporta como un adulto y llega a ser casi más peligroso que el protagonista, solo que aquí Iris no llega a dar suficientemente la talla, quizá porque sus diálogos son demasiado adultos para una niña, por muy mayor para su edad que sea.

Con esta película, Jaume Balagueró consigue consolidarse como un buen referente del cine de género en nuestro país (aunque ni Darkness ni Frágiles me entusiasmaron mucho), primero con Rec y Rec 2 y ahora con Mientras Duermes. Está claro que ha tenido mucha suerte al toparse con el guión de Alberto Marini (quien también escribió la novela simultáneamente con la película), que goza de momentos de mucha lucidez (como cuando César se despide de la vecina o el mismo giro final de la película) y escenas francamente inquietantes, muchas de ellas relacionadas con la casa de clara o cuando César es acosado por la policía. Balagueró consigue mantener la película con muy buen pulso para que su desarrollo sea interesante y que el personaje no decaiga, ni su historia tampoco. Siendo breves, una muy buena película que ver en cines estos días, con una narrativa y personajes de calidad.


Nota: 8

9/10/11

Cubo de palomitas - Intruders


Después de más de tres años desde su última película, Juan Carlos Fresnadillo vuelve a los cines españoles con Intruders, un film de terror psicológico sobre dos niños que sólo tienen en común sus pesadillas. En ellas se les aparece un encapuchado sin rostro que los acecha, al que ellos llaman Carahueca. La pregunta es: ¿Carahueca es un ser auténtico, o es producto de su imaginación?

Basada en la novela Carahueca, de Nicolás Casariego, Fresnadillo aborda el tema de los miedos infantiles, de los terrores reales que con el paso del tiempo se convierten en pesadillas recurrentes que aparentemente no tienen ninguna procedencia concreta. Es por ello que la película tiene un muy buen arranque, con la primera pesadilla de Juan, el niño, bastante inquietante y que no tira de los sustos fáciles (cosa que se extiende a lo largo de la película, por fortuna); para después continuar con Mia, la niña que encuentra en el hueco de un árbol la historia de un ser llamado Carahueca, un ente sin rostro que busca la cara de un niño de la que apoderarse para así sentirse querido por los demás. Un punto de partida con mucha fuerza, que se mantiene hasta más de la mitad del film, aunque sobre el segundo tercio pierde algo de chicha, acabando de resolverse con un final bastante interesante, que tira mucho hacia lo racional, aunque algo precipitado en cuanto a su desarrollo, muy condensado.


Uno de los aspectos más destacables es su reparto, un estupendo Clive Owen como padre de la niña, con el que es fácil empatizar, ya que más allá de su carácter bromista, también es un padre preocupado por su hija, pero bastante vulnerable. Ella Purnell e Izán Corchero realizan muy buen trabajo para la edad que tienen, dos niños asustados pero fácilmente creíbles y muy diferentes entre sí. Mención también para Daniel Brühl y a Pilar López de Ayala, el primero interpretando a un sacerdote enamorado de la segunda, con bastante peso en la trama y bien aprovechado; la segunda interpretando a la madre de Juan, quien tiene un vínculo especial con su hijo y que no consigue ser más fuerte que él.

A nivel técnico, destacar su uniforme y notable diseño de producción y fotografía, ya que juntos consiguen crear una atmósfera inquietante durante casi todo el film, cosa que se apoya bastante en la música. Es por ello que no nos encontramos ante un film de sustos, como ya he comentado antes, sino algo menos agresivo, pero que puede afectar mucho más a las personas que consigan conectar con la película (que no creo que sean pocos). Quizás lleguen a fallar un poco los efectos digitales en ciertos momentos, como cuando la habitación de Mia se convierte en un enorme conjunto de ramas, o Carahueca en su presentación digital de ciertos momentos.

En todo caso, una buena película de terror, sobretodo por su interesante punto de partida y sus personajes, aunque desgraciadamente irregular.


Nota: 7

8/10/11

Cubo de palomitas - La cara oculta


No estando muy seguro de qué ver hace unos días, me decidí por esta película que, a pesar de su prometedora trama, gran parte de ésta fue masacrada por el trailer promocional que salió hace unos meses. Es por ello que recomiendo encarecidamente que si queréis ver esta película, no veáis el trailer.

Fabiana (Martina García), es una camarera que un día conoce a Adrián (Quim Gutiérrez), un director de orquesta cuya novia lo abandonó recientemente. Ambos acaban enrollándose y Fabiana acaba quedándose a vivir en la casa de Adrián. Pocos días después, Fabiana oye unos extraños ruidos y golpes en las paredes de la casa que le hacen pensar que hay un fantasma en la casa, y que muy probablemente sea Belén (Clara Lago), la novia desaparecida de Adrián.

He intentado desvelar lo menos posible de la historia para no estropearos la sorpresa, porque la verdad es que su giro a mitad del film y su desarrollo a partir de ahí son sus bazas más potentes. Por desgracia, el reparto de la película no llega a acompañar como sería de esperar, en especial Quim Gutiérrez, quien  resulta involuntariamente cómico o que no consigue transmitir la inquietud necesaria que debería. Está claro que el chico da mucho más juego para personajes más divertidos. Clara Lago es la mejor del trío protagonista, claro que también es la que tiene el personaje más interesante y que da más juego, por eso Martina García no consigue estar a la altura.


A nivel técnico la película está bastante a la altura, sobretodo a nivel de fotografía y dirección artística, y tiene una banda sonora de compases muy clásicos que funciona bastante bien. En ocasiones la atmósfera de la película se ve perjudicada por unos planos muy poco afortunados, estéticamente poco elegantes que sacan bastante (el plano que pasa del lavabo al otro lado del espejo es un claro ejemplo). Otro detalle, bastante nimio pero que a más de uno puede molestar, es la gran cantidad de desnudos que hay en la película, en ocasiones no molestan y pueden estar justificados, pero hay momentos en los que llegan a ser tan explícitos que son incluso molestos (Fabiana se ducha mucho en toda la película, es una chica muy limpia). El guión en ocasiones también llega a desconcertar un poco, ya que ciertas líneas de diálogo llegan a resultar excesivamente cómicas, sobretodo cuando el personaje de Belén pone a parir a Fabiana, haciendo que el espectador suelte alguna que otra carcajada mientras piensa: "¿A qué ha venido eso?"

En general una película que, a pesar de tener puntos bastante interesantes y funcionar en ocasiones como film de suspense, son los detalles puntuales los que hacen que no esté a la altura.


Nota: 5'5

23/9/11

Cubo de palomitas - El árbol de la vida



Nunca he sido fan de Terrence Malick, las dos películas suyas que he visto me parecen excesivamente largas, con un aspecto visual apabullante, pero sus historias no me suelen resultar especialmente interesantes. Es por ello que con El árbol de la vida tengo el corazón dividido, ya que este film tiene elementos sobresalientes que hacen que valga la pena ser vista en cines, y otros elementos que persisten en el cine de Malick que tanto me desagradan. En esta película Malick pretende contar varias historias que convergen en una sola intención: hablar sobre la eternidad y de lo pequeños que somos. Para ello se toma como punto de partida el Big Bang, el origen de los primeros seres vivos y la existencia y posterior desaparición de los dinosaurios (una media hora preciosa, mi parte favorita), y directamente salta a una familia estadounidense de los años cincuenta, donde Jack (Hunter McCraken/Sean Penn) tiene problemas para relacionarse con su padre como a él le gustaría, ya que su madre es mucho más cariñosa y se porta con ellos como lo que son él y sus hermanos, niños.

Esta historia que abarca gran parte de la película se presenta como algo bastante interesante, en parte gracias a muchas de sus escenas sin continuidad que reflejan una cotidianeidad muy realista. La brillantez de su reparto también es culpable de que esas secuencias funcionen como deben. Jessica Chastain interpreta su papel a la perfección, siendo la más destacable de todo el reparto, un talento recién descubierto que seguramente habrá que tener en cuenta en un futuro. Brad Pitt también nos brinda una excelente interpretación como padre autoritario y contradictorio, el más creíble de todos los personajes y que aquí está bastante bien aprovechado. Da mucha pena ver como el papel de Sean Penn se ha reducido a un mísero cameo, con las escenas menos interesantes de toda la película (eso incluye el final, para mí innecesario); mientras que en el guión original su papel se extendía a casi una hora y media, pero esto es bastante corriente en el cine de Malick (algo similar pasó con Adrien Brody en La delgada línea roja). Vale la pena mencionar también al reparto infantil, ya que ellos también están estupendos, son tratados con sobriedad, y la relación de Jack con su hermano menor funciona como reflejo de la desastrosa y confusa relación entre Jack y su padre.



En cuanto a sus aspectos más técnicos, las poderosas imágenes y la música consiguen combinarse a la perfección, tanto por la música compuesta por Alexandre Desplat que por otras piezas cogidas para la película (en especial en las escenas acontecidas en el espacio), aunque fallen un poco algunos efectos digitales (los dinosaurios no llegan a estar bien integrados), la mayoría de ellos para crear el espacio exterior y el interior de los seres vivos, son espectaculares. Con las escenas ambientadas en los cincuenta más de lo mismo, una fotografía naturalista (Malick es conocido porque en sus películas solo se suele usar luz natural) que deslumbra casi constantemente, ningún plano es feo.

En resumen, una película con muchísimas virtudes pero que no gustará a gran público por su excesiva duración y su gran cantidad de momentos contemplativos.


Nota: 8

5/9/11

Cubo de palomitas - Cowboys & Aliens


Uno de los films más esperados del verano (por su planteamiento particular y su reparto), se ha estrenado finalmente en nuestro país, tras haber sido retrasada un par de semanas. Lo cierto es que el resultado final no ha sido el esperado, nos encontramos ante un correcto film de ciencia-ficción, que consigue juntarse con el western bastante bien, pero eso no llega a ser suficiente para crear un producto realmente disfrutable.

Jake Lonergan (Daniel Craig) es un bandido que se despierta en mitad del desierto, sin recordar quién es ni cómo ha llegado hasta ahí, y armado con un extraño artefacto en su muñeca izquierda. Tras conseguir llegar al pueblo de Absolución, esa misma noche los ciudadanos son atacados por unas extrañas naves alienígenas que se llevan a un gran número de la población. Entonces, Jake se unirá a Woodrow Dolarhyde (Harrison Ford) y demás valientes, para rescatar a los rehenes y descubrir qué está ocurriendo.

El principal problema de esta película, es que no consigue explotar todos los elementos que podía tener a su favor, como son algunos de sus personajes, las secuencias de acción, etc. En primer lugar, hay demasiados personajes a lo largo de toda la película, el film se hace demasiado coral. Porque aparte de Jake y Woodrow, los cuales tienen sus propias historias (Jake quiere descubrir qué pasó y Woodrow debe recuperar a su hijo), también están otros personajes como el criado indio de Woodrow, el cual siempre se ha sentido como un hijo adoptivo suyo; Doc (Sam Rockwell), el dueño del bar del pueblo, quien intenta rescatar a su mujer, el predicador (Clancy Brown); Ella Swanson (Olivia Wilde), la chica de la película, que oculta muchas cosas que sabe sobre los alienígenas; y Emmet (Noah Ringer), el nieto del sheriff del pueblo. Si se hubiesen eliminado algunos de los personajes, que realmente no aportan demasiado a la trama, como Doc o Emmet, y se hubieran reconducido sus tramas para que fueran más atractivas (o hacer el romance de Jake y Ella menos forzado), la trama hubiera sido más interesante en los momentos en que los protas no se enfrentan a los aliens.


En segundo lugar, aunque la primera media hora de la película es bastante interesante (sobretodo si no sabes exactamente de qué va la película), aprovechando bien el elemento western, lo cierto es que va perdiendo fuelle según avanza la película, en parte porque las secuencias de acción, aunque son espectaculares, no llegan a ser realmente evocadoras, no te dejan con la boca abierta como podrían hacerlo (por la falta de drama y de imaginación en ciertos momentos); les faltaba arriesgarse más, sobretodo en la batalla final, donde indios y vaqueros se juntan para acabar con los alienígenas a tiro limpio a plena luz del día, y podrían haber aprovechado para usar las armas de los aliens caídos, haciendo la escena mucho más espectacular y pasada de vueltas.

Lo más acertado de todo es el aspecto visual, sobretodo la fotografía, aunque la escenografía ayuda especialmente. Daniel Craig cumple de sobras como protagonista del film, pero podría haber estado más aprovechado, haber sido más badass, ya que lo es en ciertos momentos de la peli, y mola bastante, pero podrían haberse aprovechado más. La banda sonora podría haber hecho que la falta de chicha en esas escenas se hubiera disimulado más, pero lo cierto es que más que acompañar, no hace gran cosa.

En defintiva, una correcta película que entretiene, pero que no aporta mucho más.

Nota: 6